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    Cómo funciona la vacuna contra la COVID-19 de Oxford-AstraZeneca

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    La Universidad de Oxford se asoció con la empresa británico-sueca AstraZeneca para desarrollar y probar una vacuna contra el coronavirus conocida como ChAdOx1 nCoV-19 o AZD1222. En los ensayos clínicos se comprobó que la vacuna tenía una eficacia del 82,4 por ciento cuando se administraban dos dosis con un intervalo de 12 semanas. A pesar de la incertidumbre sobre los resultados de los ensayos, Gran Bretaña autorizó la vacuna para uso de emergencia en diciembre, y la India autorizó una versión de la vacuna llamada Covishield el 3 de enero.

    Un fragmento del coronavirus

    El virus SARS-CoV-2 está colmado de proteínas que usa para entrar en las células humanas. Estas proteínas, llamadas de espiga, son un blanco tentador para posibles vacunas y tratamientos.






    Gen de

    proteína de

    la espiga

    Gen de

    proteína de

    la espiga


    La vacuna de Oxford-AstraZeneca se basa en las instrucciones genéticas del virus para construir la proteína de espiga. Pero a diferencia de las vacunas de Pfizer-BioNTech y Moderna, que almacenan las instrucciones en ARN de hélice o cadena sencilla, la vacuna de Oxford utiliza ADN de hélice doble.

    ADN dentro de un adenovirus

    Los investigadores añadieron el gen de la proteína de espiga del coronavirus a otro virus llamado adenovirus. Los adenovirus son virus comunes que suelen causar resfriados o síntomas similares a los de la gripe. El equipo de Oxford-AstraZeneca utilizó la versión modificada de un adenovirus de chimpancé, conocido como ChAdOx1. Puede entrar en las células, pero no puede replicarse en su interior.






    ADN en el interior

    un adenovirus

    ADN en el interior

    un adenovirus


    La AZD1222 es el resultado de décadas de investigación sobre vacunas basadas en adenovirus. En julio se aprobó la primera para uso general: una vacuna contra el ébola, fabricada por Johnson & Johnson. Se están realizando ensayos clínicos avanzados para otras enfermedades, como el sida y el zika.

    La vacuna de Oxford-AstraZeneca para la COVID-19 es más resistente que las vacunas de ARNm de Pfizer y Moderna. El ADN no es tan frágil como el ARN, y la resistente cubierta proteica del adenovirus ayuda a proteger el material genético que contiene. Como resultado, la vacuna de Oxford no tiene que permanecer congelada. Se espera que la vacuna dure al menos seis meses si se refrigera a 2-8°C (38-46°F).

    Ingreso a la célula

    Después de inyectar la vacuna en el brazo de una persona, los adenovirus chocan con las células y se enganchan a las proteínas de su superficie. La célula envuelve el virus en una burbuja y lo atrae hacia su interior. Una vez dentro, el adenovirus escapa de la burbuja y viaja hasta el núcleo, la cámara donde se almacena el ADN de la célula.






    Virus envuelto

    en una burbuja

    Virus envuelto

    en una burbuja

    Virus envuelto

    en una burbuja

    Virus

    envuelto en

    una burbuja

    Virus

    envuelto en

    una burbuja

    Virus

    envuelto en

    una burbuja

    Virus

    envuelto

    en una

    burbuja

    Virus

    envuelto

    en una

    burbuja


    El adenovirus introduce su ADN en el núcleo. El adenovirus está diseñado para que no pueda hacer copias de sí mismo, pero el gen de la proteína de espiga del coronavirus puede ser leído por la célula y copiado en una molécula llamada ARN mensajero, o ARNm.

    Construcción de proteína de espiga

    El ARNm sale del núcleo y las moléculas de la célula leen su secuencia y comienzan a ensamblar las proteínas de espiga.






    Se combinan tres

    proteínas de espiga

    Fragmentos

    de espigas

    y proteínas

    Presenta

    fragmentos

    de espiga

    Se combinan tres

    proteínas de espiga

    Fragmentos

    de espigas

    y proteínas

    Presenta

    fragmentos

    de espiga

    Se combinan tres

    proteínas de espiga

    Fragmentos

    de espigas

    y proteínas

    Presenta

    fragmentos

    de espiga

    Se combinan tres

    proteínas de espiga

    Fragmentos

    de espigas

    y proteínas

    Presenta

    fragmentos

    de espiga

    Se combinan tres

    proteínas de espiga

    Fragmentos

    de espigas

    y proteínas

    Presenta

    fragmentos

    de espiga

    Se combinan tres

    proteínas de espiga

    Fragmentos

    de espigas

    y proteínas

    Presenta

    fragmentos

    de espiga

    Se combinan tres

    proteínas de espiga

    Fragmentos

    de espigas

    y proteínas

    Presenta

    fragmentos

    de espiga


    Algunas de las proteínas de espiga producidas por la célula forman espigas que migran a la superficie y extienden sus puntas. Las células vacunadas también separan algunas de las proteínas en fragmentos que presentan en su superficie. Entonces, el sistema inmunitario puede reconocer estas espigas protuberantes y fragmentos de proteínas de espiga.

    El adenovirus también provoca al sistema inmunitario al activar los sistemas de alarma de la célula. La célula envía señales de alerta para activar las células inmunitarias cercanas. Al activar esta alarma, la vacuna de Oxford-AstraZeneca hace que el sistema inmunitario reaccione con más fuerza a las proteínas de espiga.

    Detección del intruso

    Cuando una célula vacunada muere, sus restos contienen muchas proteínas de espiga y fragmentos de proteínas que después puede recoger un tipo de célula inmunitaria llamada célula presentadora de antígenos.






    Restos de una

    célula muerta

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Digestión de

    las proteínas

    Presenta

    un fragmento de

    proteína de espiga

    Restos de una

    célula muerta

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Digestión de

    las proteínas

    Presenta

    un fragmento de

    proteína de espiga

    Restos de una

    célula muerta

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Digestión de

    las proteínas

    Presenta

    un fragmento de

    proteína de espiga


    La célula presenta fragmentos de la proteína espiga en su superficie. Cuando otras células llamadas linfocitos T colaboradores detectan estos fragmentos, los linfocitos T colaboradores pueden hacer sonar la alarma y ayudar a convocar a otras células inmunitarias para combatir la infección.

    Creación de anticuerpos

    Otras células inmunitarias, llamadas linfocitos B, podrían chocar con las espigas del coronavirus en la superficie de las células vacunadas, o con fragmentos de proteínas de espiga que estén flotando. Unos cuantos linfocitos B quizá logren adherirse a las proteínas de espiga. Después, si los linfocitos T colaboradores activan estos linfocitos B, comenzarán a proliferar y secretar anticuerpos que atacarán a la proteína espiga.






    Proteínas

    correspondientes

    en la superficie

    Activación del

    linfocito B

    Proteínas

    correspondientes

    en la superficie

    Activación del

    linfocito B

    Proteínas

    correspondientes

    en la superficie

    Activación del

    linfocito B

    Proteínas

    correspondientes

    en la superficie

    Activación del

    linfocito B

    Proteínas

    correspondientes

    en la superficie

    Activación del

    linfocito B

    Proteínas

    correspondientes

    en la superficie

    Activación del

    linfocito B

    Activación del

    linfocito B

    Proteínas

    correspondientes

    en la superficie

    Activación del

    linfocito B

    Proteínas

    correspondientes

    en la superficie

    Activación del

    linfocito B

    Proteínas

    correspondientes

    en la superficie

    Activación del

    linfocito B

    Proteínas correspondientes

    en la superficie

    Activación del

    linfocito B

    Proteínas correspondientes

    en la superficie

    Activación del

    linfocito B

    Proteínas correspondientes

    en la superficie


    Alto al virus

    Los anticuerpos pueden adherirse a las espigas del coronavirus, marcar el virus para que sea destruido y bloquear la infección al impedir que las espigas se adhieran a otras células.


    Supresión de células infectadas

    Las células presentadoras de antígenos también pueden activar otro tipo de célula inmunitaria llamada linfocito T citotóxico (o supresor) para que busque y destruya cualquier célula infectada de coronavirus que presente fragmentos de proteína de espiga en su superficie.






    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Presentación de

    un fragmento de

    proteína de espiga

    LINFOCITO T

    CITOTÓXICO

    ACTIVADO

    Comienza a suprimir

    a la célula infectada

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Presentación de

    un fragmento de

    proteína de espiga

    LINFOCITO T

    CITOTÓXICO

    ACTIVADO

    Comienza a suprimir

    a la célula infectada

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Presentación de

    un fragmento de

    proteína de espiga

    LINFOCITO T

    CITOTÓXICO

    ACTIVADO

    Comienza a suprimir

    a la célula infectada

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Presentación de

    un fragmento de

    proteína de espiga

    LINFOCITO T

    CITOTÓXICO

    ACTIVADO

    Comienza a suprimir

    a la célula infectada

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Presentación de

    un fragmento de

    proteína de espiga

    LINFOCITO T

    CITOTÓXICO

    ACTIVADO

    Comienza a suprimir

    a la célula infectada

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Presentación de

    un fragmento de

    proteína de espiga

    LINFOCITO T

    CITOTÓXICO

    ACTIVADO

    Comienza a suprimir

    a la célula infectada

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Presentación de

    un fragmento de

    proteína de espiga

    LINFOCITO T

    CITOTÓXICO

    ACTIVADO

    Comienza a suprimir

    a la célula infectada

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Presentación de

    un fragmento de

    proteína de espiga

    LINFOCITO T

    CITOTÓXICO

    ACTIVADO

    Comienza a suprimir

    a la célula infectada

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Presentación de

    un fragmento de

    proteína de espiga

    LINFOCITO T

    CITOTÓXICO

    ACTIVADO

    Comienza a suprimir

    a la célula infectada

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Presentación de

    un fragmento de

    proteína de espiga

    LINFOCITO T

    CITOTÓXICO

    ACTIVADO

    Comienza a suprimir

    a la célula infectada

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Presentación de

    un fragmento de

    proteína de espiga

    LINFOCITO T

    CITOTÓXICO

    ACTIVADO

    Comienza a suprimir

    a la célula infectada

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Presentación de

    un fragmento de

    proteína de espiga

    LINFOCITO T

    CITOTÓXICO

    ACTIVADO

    Comienza a suprimir

    a la célula infectada


    Memoria del virus

    La vacuna de Oxford-AstraZeneca requiere dos dosis, administradas con un intervalo de cuatro semanas, para preparar al sistema inmunitario para combatir el coronavirus. Durante el ensayo clínico de la vacuna, los investigadores administraron a algunos voluntarios solo la mitad de la dosis, de forma involuntaria.

    De manera sorprendente, la combinación de vacunas en la que la primera dosis era solo la mitad de la segunda dosis fue un 90 por ciento eficaz en la prevención de la COVID-19 en el ensayo clínico. En cambio, la combinación de dos dosis completas solo tuvo una eficacia del 62 por ciento. Los investigadores especulan que la primera dosis más baja imitó mejor la experiencia de una infección, promoviendo una respuesta inmunitaria más fuerte cuando se administró la segunda dosis.






    Segunda dosis

    28 días

    después

    Segunda dosis

    28 días después

    Segunda dosis

    28 días después


    Debido a que la vacuna es tan nueva, los investigadores no saben cuánto tiempo puede durar su protección. Es posible que, en los meses posteriores a la inoculación, la cantidad de anticuerpos y linfocitos T citotóxicos disminuya. No obstante, el sistema inmunitario también contiene células especiales llamadas células B y T de memoria que podrían retener información sobre el coronavirus durante años o incluso décadas.

    Para más información sobre la vacuna, puedes ver La vacuna para la covid de AstraZeneca: lo que tienes que saber [en inglés].


    Fuentes: Centro Nacional de Información de Biotecnología; Nature; Lynda Coughlan, Escuela de Medicina de la Universidad de Maryland.

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