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    Cómo funciona la vacuna de Moderna

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    Moderna, un fabricante de vacunas con sede en Massachusetts, se asoció con los Institutos Nacionales de Salud para desarrollar y probar una vacuna contra la COVID-19 conocida como mRNA-1273. Un ensayo clínico demostró que la vacuna tiene una tasa de eficacia del 94,1 por ciento para la prevención de la enfermedad.

    Un fragmento del coronavirus

    El virus SARS-CoV-2 está colmado de proteínas que usa para entrar en las células humanas. Estas proteínas, llamadas de espiga, son un blanco tentador para posibles vacunas y tratamientos.






    Gen de

    proteína de

    la espiga

    Gen de

    proteína de

    la espiga


    Al igual que la vacuna de Pfizer-BioNTech, la de Moderna se basa en las instrucciones genéticas del virus para ensamblar la proteína de espiga.

    ARNm dentro de una envoltura aceitosa

    La vacuna usa ARN mensajero, el material genético que nuestras células leen para producir proteínas. La molécula — abreviada como ARNm — es frágil y nuestras enzimas naturales la harían pedazos si se inyectara directamente en el cuerpo. Para proteger la vacuna, Moderna envuelve al ARNm en burbujas aceitosas hechas de nanopartículas de lípidos.






    Nanopartículas

    de lípidos

    rodean

    el ARNm

    Nanopartículas

    de lípidos rodean

    el ARNm


    Debido a su fragilidad, las moléculas de ARNm se desbaratan rápidamente a temperatura ambiente. La vacuna de Moderna tendrá que refrigerarse, y puede mantenerse estable por un periodo de hasta seis meses si se transporta y se almacena a –4 grados Fahrenheit (–20 grados Celsius).

    Ingreso a la célula

    Tras la inyección, las partículas de la vacuna chocan con las células, se fusionan con ellas y liberan el ARNm. Las moléculas de la célula leen su secuencia y arman proteínas de espiga. Al final la célula destruye el ARNm de la vacuna, por lo que no queda ningún rastro permanente.






    Tres proteínas de

    espiga se combinan

    Fragmentos

    de espigas

    y proteínas

    Presenta

    fragmentos

    de espiga

    Fragmentos

    de espigas

    y proteínas

    Presenta

    fragmentos

    de espiga

    Fragmentos

    de espigas

    y proteínas

    Presenta

    fragmentos

    de espiga

    Fragmentos

    de espigas

    y proteínas

    Presenta

    fragmentos

    de espiga

    Tres proteínas de

    espiga se combinan

    Fragmentos

    de espigas

    y proteínas

    Presenta

    fragmentos

    de espiga

    Tres proteínas de

    espiga se combinan

    Fragmentos

    de espigas

    y proteínas

    Presenta

    fragmentos

    de espiga

    Tres proteínas de

    espiga se combinan

    Fragmentos

    de espigas

    y proteínas

    Presenta

    fragmentos

    de espiga


    Algunas de las proteínas de espiga forman espigas que migran a la superficie de la célula y extienden sus puntas. Las células vacunadas también separan algunas de las proteínas en fragmentos que presentan en su superficie. Entonces, el sistema inmunológico puede reconocer estas espigas protuberantes y fragmentos de proteínas de espiga.

    Detección del intruso

    Cuando una célula vacunada muere, sus restos contienen muchas proteínas de espiga y fragmentos de proteínas que después pueden captar un tipo de célula inmunitaria llamada célula presentadora de antígenos.






    Restos de una

    célula muerta

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Digestión de

    las proteínas

    Presenta

    un fragmento de

    proteína de espiga

    Restos de una

    célula muerta

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Digestión de

    las proteínas

    Presenta

    un fragmento de

    proteína de espiga

    Restos de una

    célula muerta

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Digestión de

    las proteínas

    Presenta

    un fragmento de

    proteína de espiga


    La célula presenta fragmentos de la proteína de espiga en su superficie. Cuando otras células llamadas linfocitos T colaboradores detectan estos fragmentos, los linfocitos T colaboradores pueden hacer sonar la alarma y ayudar a convocar a otras células inmunitarias para combatir la infección.

    Creación de anticuerpos

    Otras células inmunitarias, llamadas linfocitos B, podrían chocar con las espigas del coronavirus en la superficie de las células vacunadas, o con fragmentos de proteínas de espiga que estén flotando. Unos cuantos linfocitos B quizá logren adherirse a las proteínas de espiga. Después, si los linfocitos T colaboradores activan estos linfocitos B, comenzarán a proliferar y secretar anticuerpos que atacarán a la proteína de espiga.






    Proteínas

    correspondientes

    en la superficie

    Activación del

    linfocito B

    Proteínas

    correspondientes

    en la superficie

    Activación del

    linfocito B

    Proteínas

    correspondientes

    en la superficie

    Activación del

    linfocito B

    Proteínas

    correspondientes

    en la superficie

    Activación del

    linfocito B

    Proteínas

    correspondientes

    en la superficie

    Activación del

    linfocito B

    Proteínas

    correspondientes

    en la superficie

    Activación del

    linfocito B

    Activación del

    linfocito B

    Proteínas

    correspondientes

    en la superficie

    Activación del

    linfocito B

    Proteínas

    correspondientes

    en la superficie

    Activación del

    linfocito B

    Proteínas

    correspondientes

    en la superficie

    Activación del

    linfocito B

    Proteínas correspondientes

    en la superficie

    Activación del

    linfocito B

    Proteínas correspondientes

    en la superficie

    Activación del

    linfocito B

    Proteínas correspondientes

    en la superficie


    Alto al virus

    Los anticuerpos pueden adherirse a las espigas del coronavirus, marcar el virus para que sea destruido y bloquear la infección al impedir que las espigas se adhieran a otras células.


    Supresión de células infectadas

    Las células presentadoras de antígenos también pueden activar otro tipo de célula inmunitaria llamada linfocito T citotóxico para que busque y destruya cualquier célula infectada de coronavirus que presente fragmentos de proteína de espiga en su superficie.






    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Presentación de

    un fragmento de

    proteína de espiga

    LINFOCITO T

    ASESINO

    ACTIVADO

    Comienza a suprimir

    a la célula infectada

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Presentación de

    un fragmento de

    proteína de espiga

    LINFOCITO T

    ASESINO

    ACTIVADO

    Comienza a suprimir

    a la célula infectada

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Presentación de

    un fragmento de

    proteína de espiga

    LINFOCITO T

    ASESINO

    ACTIVADO

    Comienza a suprimir

    a la célula infectada

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Presentación de

    un fragmento de

    proteína de espiga

    LINFOCITO T

    ASESINO

    ACTIVADO

    Comienza a suprimir

    a la célula infectada

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Presentación de

    un fragmento de

    proteína de espiga

    LINFOCITO T

    ASESINO

    ACTIVADO

    Comienza a suprimir

    a la célula infectada

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Presentación de

    un fragmento de

    proteína de espiga

    LINFOCITO T

    ASESINO

    ACTIVADO

    Comienza a suprimir

    a la célula infectada

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Presentación de

    un fragmento de

    proteína de espiga

    LINFOCITO T

    ASESINO

    ACTIVADO

    Comienza a suprimir

    a la célula infectada

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Presentación de

    un fragmento de

    proteína de espiga

    LINFOCITO T

    ASESINO

    ACTIVADO

    Comienza a suprimir

    a la célula infectada

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Presentación de

    un fragmento de

    proteína de espiga

    LINFOCITO T

    ASESINO

    ACTIVADO

    Comienza a suprimir

    a la célula infectada

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Presentación de

    un fragmento de

    proteína de espiga

    LINFOCITO T

    ASESINO

    ACTIVADO

    Comienza a suprimir

    a la célula infectada

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Presentación de

    un fragmento de

    proteína de espiga

    LINFOCITO T

    ASESINO

    ACTIVADO

    Comienza a suprimir

    a la célula infectada

    CÉLULA

    PRESENTADORA

    DE ANTÍGENOS

    Presentación de

    un fragmento de

    proteína de espiga

    LINFOCITO T

    ASESINO

    ACTIVADO

    Comienza a suprimir

    a la célula infectada


    Memoria del virus

    La vacuna de Moderna requiere dos inyecciones, administradas con 28 días de diferencia, a fin de preparar el sistema inmunológico lo más posible para combatir el coronavirus. Sin embargo, ya que la vacuna es nueva, los investigadores no saben cuánto tiempo podría durar su protección.






    Segunda dosis

    28 días

    después

    Segunda dosis

    28 días después

    Segunda dosis

    28 días después


    Es posible que, en los meses posteriores a la inoculación, la cantidad de anticuerpos y linfocitos T citotóxicos disminuya. No obstante, el sistema inmunitario también contiene células especiales llamadas células B y T de memoria que podrían retener información sobre el coronavirus durante años o incluso décadas.

    Un estudio inicial reveló que la vacuna de Moderna ofrece protección durante al menos tres meses.

    Para más información sobre la vacuna, véase La vacuna contra la COVID-19 de Moderna: Todo lo que necesitas saber (en inglés).

    Preparación e inyección

    Cada vial o ampolleta de la vacuna contiene 10 dosis de 0,5 mililitros. Los viales tienen que ponerse a temperatura ambiente antes de la inoculación. No es necesario diluirlos en solución salina.



    Un enfermero prepara una inyección de la vacuna de Moderna.Hans Pennink/Associated Press


    Fuentes: Centro Nacional de Información de Biotecnología; Nature; Florian Krammer, Escuela Icahn de Medicina en Mount Sinai.

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